Lo primero que busco en esta sala es una hoja pequeña: el apunte que Ramón Gaya tomó de un Tintoretto en Venecia, al pastel, en 1953. Cabe en la mano y carga un viaje largo. Gaya llegó a Veracruz en el Sinaia, en junio de 1939, y en ese mismo barco venía José Bardasano; Antonio Rodríguez Luna desembarcó ese año con sus éxodos a medio pintar. Pero el exilio había empezado antes: en 1937 el Mexique trajo a casi quinientos niños que Cárdenas mandó a Morelia, a una escuela que se llamó España-México. Y siguió después: Peyrí llegó muchacho en 1941; Souto en 1942, tras La Habana y Nueva York; Mingorance en 1943, camino de Monterrey; Vela Zanetti tardó veinte años dominicanos y pintó aquí entre 1957 y 1959. Me gusta verlos juntos: acuarela, pastel, óleo sobre papel, con la ligereza de quien ya cargó demasiado. — S. A.

Juan Eugenio Mingorance
111 x 81 cm
Óleo sobre tela

José Bardasano Baos
100 x 80 cm
Óleo sobre tela

José Vela Zanetti
58 x 76 cm
Óleo sobre papel
1956

José Vela Zanetti
56 x 77 cm
Óleo sobre papel
ca. 1956

Xavier de Oteyza
56 x 46 cm
Óleo sobre cartón
1990

Antonio Peyrí
40 x 60.3 cm
Óleo sobre tela

Antonio Rodríguez Luna
47.5 x 30 cm
Óleo sobre papel

Arturo Souto
31 x 45 cm
Acuarela sobre papel
ca. 1950

Ramón Gaya
25.5 x 35.5 cm
Pastel sobre papel
1953
