Escultora mexicana dedicada al caballo en bronce. Creció en un rancho familiar y heredó de su padre, deportista ecuestre, la afición por el animal que después modeló. Llegó a la escultura por cursos y talleres; su maestro principal fue el escultor cubano Ernesto Milanés, con quien hacia 2009 hizo su primer caballo, después de años de relieves, desnudos y flamencas. Para 2018 había realizado veintitrés esculturas de caballos, entre ellas «Santander», su caballo de competencia, y «Amadeus», un frisón. Los datos disponibles sobre ella proceden de prensa no especializada y la galería prefiere no ampliarlos sin una fuente institucional.


